
Recuerdo como de pequeño en las procesiones de mi pueblo, Guajar Alto, los hombres se peleaban por llevar a la virgen a cuestas, lo hacían por turnos (unos un trozo, otros, el resto), eran aun tiempos en que la Iglesia gozaba de muchos privilegios y buena imagen, en que la dictadura de Franco aun quedaba cerca y como eco sus lecciones resonaban en el cegado pueblo.
Este año fui a hacer fotos de la procesión, desgraciadamente, no había hombres para llevar a la virgen, buscaron y encontraron 4 dispuestos en el último momento, lo que hizo empezar la procesión con media hora de retraso; en mi opinión, esto refleja un cambio importante entre aquellos y estos nuevos tiempos.

Podría hacer muchas cábalas de porqué la virgen ha ganado peso, ¿serán los abusos a menores portadores de muchas grasas? ¿O quizás la oposición a los matrimonios entre homosexuales? ¿Será su clara oposición al partido socialista una dieta poco equilibrada? Quizás el oro del vaticano, que pesa mucho, o sus crímenes del pasado, mas conocidos ahora por el pueblo.
Son tantas las cosas por las que puede haber perdido devotos la Iglesia que no me extraña que sumadas hagan ganar tanto peso a los santos, claro que puede, sólo puede, que también sea el peso que muchos se quitan de encima al comprender quién era el que “anduvo en la mar” y decidan no seguir “a ese Jesús del madero“.














