Me pregunto porqué hay tanta gente deseando influir en los demás, porqué valoramos tanto a quienes resultan “influyentes” o parece que sea el objetivo de tantos bloggers sedientos de tener ovejitas en su corral.
Cuando pensamos en un sistema democrático, ¿Qué se nos viene a la cabeza? A mi lo primero que se me ocurre es pensar en una sociedad en donde la gente con criterio y razonadamente ejerce su derecho a voto pensando en lo mejor para el conjunto.
¿Que hace falta para que eso sea posible? Para empezar, que cada uno sea capaz de razonar por sà mismo, sin necesidad de tutores, guÃas o caciques varios de uno u otro color que te digan a quien tienes que votar, sólo entonces nuestra sociedad será libre. Libre de quienes manipulan, de quienes intentan conducir a la sociedad hacia sus propios e individuales intereses, libre de especuladores, demagogos y sillófilos populistas.
Pero, en general, veo que quienes quisieran ser caciques detestan a los actuales y arremeten contra ellos y su erróneo liderazgo sin darse cuenta de que ese no es el camino para conseguir una mejor sociedad.
Ninguno poseemos la verdad absoluta ni el conocimiento universal, podemos equivocarnos, por ello, parece mejor idea esforzarse en conseguir hacer pensar a los demás que en decirles cuál es el camino. ¿Quién coño sabe el camino? ¿Quién coño se cree tan sabio como para conocerlo?





Hola Rubén:
En cuanto a lo primero que dices, creo que se debe a una cuestión de afán por tener visibilidad…pero claro Belén Esteban es muy visible y…
Tengo un buen amigo, Santiago Costa que me dice (y en parte tiene buena parte de razón) de que las ideologÃas cuyos cimientos están basados en el marxismo han fallado por que no analizan la condición humana.
No somos perfectos, pero dudar como haces es de gente sabia.