Mi crónica sobre la manifestación frente a la Bolsa de Londres

Occupying London Stock ExchangePhotograph: Ian Nicholson/PA – via The Guardian

Según pude enterarme, la manifestación estaba convocada para las 16.30 de ésta tarde, aunque algunos ya tenían planificado empezar por la mañana y parece que las fuerzas se han dividido entre los que asistieron por la mañana y los que lo hicieron por la tarde. Podemos concluir que quizás ha habido un total de 5.000 personas juntando a unos y otros. Ovbiamente las protestas aquí no tienen la magnitud de las que hay en España, pero las circunstancias también son distintas.

Llegué tarde, entre otras cosas porque los trenes de Londres no tienen nada que envidiarle a los de Cercanías de Cataluña en lo que a problemas, retrasos y averías se refiere. En otros tiempos quizás eran puntuales, pero desde que yo estoy aquí eso me ha parecido una leyenda.

Volviendo al tema, la manifestación se produjo sin incidentes graves y casi totalmente pacífica hasta el final. La policía de aquí incluso trajo varias cajas llenas con botellas de agua para repartir entre los manifestantes y procuraron calmar los nervios en todo momento.

Eso no quita que muchos manifestantes desconfiaran, y con motivo, de la policía, y es que son demasiadas veces ya las que han existido encontronazos entre unos y otros, sobretodo partiendo de que entre los manifestantes había muchos estudiantes (y ya sabéis los múltiples enfrentamientos que tuvieron con la policía).

En cierto momento han intentado cortar la plaza para ganar terreno, lo que ha provocado múltiples silbidos, fuertes protestas y ha terminado haciendo que los policías se retiraran temporalmente ya que los manifestantes consideraban que intentaban echarles o dividirles en dos grupos.

Realmente su objetivo era adjudicarse una parte de la plaza para ellos ya que les tocaba estar en la carretera y querían poder dejar pasar al tráfico. Más tarde conseguirían hacer su movimiento y quedaría más claro que no pretendían nada más que tener ellos también su espacio. Pero la desconfianza seguía ahí.

Han intervenido varios, entre los cuales quizás pueda destacar a Assange, pero la comunicación no era muy buena y aunque contaban con dos o tres megáfonos y un par de altavoces al final tocaba pasarse los mensajes utilizando personas a modo de repetidor, lo que ralentizaba mucho la conversación.

Me he ido a sentar justo donde estaban los españoles del 15M, y aunque les estaba buscando lo cierto es que no les había visto hasta que de repente me he dado cuenta de estar rodeado de ellos y he reconocido algunas caras de la acampada frente a la Embajada y otras asambleas.

Más tarde, los españoles hemos hecho una asamblea por nuestro lado para tratar nuestros asuntos al tiempo que, una vez más, no paraba de surgir el tema de colaborar con los británicos y unirnos a ellos. Incluso hemos terminado cambiando de idioma y hecho la mayor parte de nuestra asamblea en inglés porque no paraban de unirsenos británicos.

Tras eso y volviendo a la entrada a la Catedral de San Pablo, que es lo que realmente se ha ocupado ya que la plaza frente a la bolsa estaba cerrada a cal y canto por la policía, ha habido un momento de tensión del que me gustaría dar mi versión objetiva de los hechos:

La policía ha pedido que la gente retire las pancartas que estaban colgadas entre las columnas de la Catedral de San Pablo, que es un edificio histórico y emblemático y no querían que se dañara (entre otras cosas, el pegamento de las pancartas puede costar de quitar), además de pedir que hicieran la asamblea al lado de la Catedral y no en la misma entrada.

En asamblea, se ha preguntado a los manifestantes si querían aceptar las peticiones de la policía y se ha decidido que no. Aunque hay que decir que con lo mal que se escuchaba yo mismo no me he enterado de qué pasaba. Entonces, la policía ha entrado intentando provocar el menor daño posible pero encontrándose con muchos manifestantes que, en plan barricada, han intentado frenarles.

La tensión se ha elevado al máximo y parecía que iba a terminar todo muy mal, durante unos minutos muchos manifestantes llamaban a la calma mientras otros silbaban aumentando la tensión y otros tantos intentaban desesperadamente frenar a los policías primero, arrastrarles fuera de la entrada a la Catedral después.

No ha ido a más, aunque durante esos minutos de tensión han habido empujones y otras cosas entre unos y otros finalmente la policía se ha apoderado de la entrada a la catedral sin mayores problemas.

Muchos manifestantes no estaban contentos con ésto, y es que consideraban que tomar la Catedral era como una pequeña victoria simbólica, como si quisieran decir “podemos tomar ésta plaza si queremos” y estuviesen dispuestos a hacer lo imposible para cumplir con su objetivo, olvidando que el objetivo real es otro, y que la presencia en ese punto no es más que una vía para alcanzar el auténtico y real objetivo.

Por suerte, el movimiento de revolución pacífica que se inició en España (y no en Tahir, estoy hablando del movimiento asambleario y cívico) ha influído lo suficiente como para que la cosa no fuera a más y la mayoría permanecieran tranquilos.

Tras eso decidí marcharme, era tarde ya. Los policías habían cerrado el recinto impidiendo que nadie pudiera entrar pero permitiendo salir, lo que suponía un goteo constante entre los manifestantes. Habrá quien se indigne por ésto, pero nuevamente he de comprender a los policías que, meramente procuran reducir los altercados.

Si se deja a un grupo de jóvenes enfadados a su aire es posible que, aunque la mayoría sean cívicos, se produzca algún incidente, y en última instancia se responsabilizará a los cuerpos de seguridad.

Por ello tiene sentido que intenten desmantelar el chiringuito, ante lo cual hay que recordar que el objetivo de las protestas no es el derecho a acampar en una plaza, sino que haya una democracia real. Podemos seguir manifestándonos y concienciando gente de muchas formas, pacíficamente, cívicamente, con alegría e imaginación y sin la necesidad de realizar un pulso con la policía porque nos va la marcha.

No sé como terminó la noche, solo espero que todo fuese bien y que al final el civismo se impusiera a la sinrazón.