El revés al euroescepticismo británico

Londres
No pintan bien las cosas para anglolandia después de la semana pasada, y es que Europa ya se ha cansado de sus reticencias, de sus ambigüedades, de su negativismo y de sus vetos que terminan por poner palos en las ruedas del eurofuturo.

¿Porqué se ha opuesto Reino Unido al tratado?

El Reino Unido no ve con buenos ojos la idea de perder su autonomía económica y financiera, principalmente porque eso puede perjudicar a los intereses de “La City”.

¿Qué es “La City”?

La City, o en inglés The City, es el barrio de Londres más antiguo, cuando Londres era más pequeñita y cabía dentro de su murallas las áreas vecinas la denominaban The City of London, o usando un diminutivo, The City. Conforme Londres fue creciendo y anexionando los alrededores a la ciudad la antigua zona amurallada pasó a convertirse en un conjunto de barrios denominados La City, dejando uno de ellos, el más céntrico, con el nombre de “The City of London”.

Es en ese barrio en donde se encuentra la Bolsa de Londres y decenas de empresas de inversión especializadas en esos negocios. Dichas empresas cuentan con muchísimo dinero e influencia gracias a que poseen el control de la mayoría de medios de comunicación de forma directa o indirecta, financian los partidos políticos con especial énfasis en los Conservative y se permiten el lujo de tantear jugosas ofertas a ministros y diputados en privado que han sido aceptadas en más de una ocasión, lo que en lenguaje más llano significa comprar leyes a medida. Es lo que tiene que el gobierno de UK y los tiburones de los mercados vivan en la misma ciudad.

Pero la relación entre los políticos y los tiburones financieros es mucho más estrecha si cabe, ya que desde siglos atrás son ciertas familias las que han manejado el cotarro, incluso en el congreso hay ciertos escaños que son hereditarios y no electos y dentro de los partidos políticos y las más grandes empresas se encuentra la presencia de estas poderosas familias.

¿Porqué puede la UE perjudicar a la City?

No sería la primera vez que un líder europeo, incluso algo conservador como Zarkozy o Merkel, arremete contra los paraísos fiscales o la blanda fiscalidad frente a los especuladores financieros, tampoco es nueva la idea de aplicar la llamada Tasa Tobin para tasar con un impuesto las transacciones financieras. La City goza de buena salud principalmente por sus trapicherías con paraísos fiscales y otras lindezas que les permiten ganar mucho y contribuir muy poco.

Si los asuntos de ese tipo tuviera que decidirlos Europa, la consecuencia se plantea bastante obvia, por el contrario, bajo el paraguas del Reino Unido La City ha podido sobrevivir incluso a la peor de las tormentas que ahora mismo vivimos -provocada precisamente por ellos y los de Wall Street- sin que le toquen sus privilegios.

¿Ha salido ganando o perdiendo el Reino Unido con ésta decisión?

En el corto plazo, ha salido ganando, ya que su City sigue protegida de las pretensiones del resto de Europa, en el medio-largo plazo, el país en su conjunto perderá mucho más, lo que por cierto terminará perjudicando a La City igualmente.

El Reino Unido realiza el 40% de sus exportaciones en territorio europeo, quedarse fuera del mercado único puede llegar a perjudicar notablemente a sus productos y por extensión a su economía. Además, en un mundo globalizado como éste, el peso de Reino Unido, a pesar de ser una gran potencia, es minúsculo en comparación con USA, China, Brasil o la misma Unión Europea.

Por no decir que proteger a la City en detrimiento del resto de empresas británicas no tendrá nada contentos a los independentistas varios.

¿Va a marcharse el Reino Unido de la Unión Europea?

Lo más probable es que no. Ni el Reino Unido quiere eso ni la UE lo desea, en realidad todos quieren y saben que les conviene más estar unidos, pero Europa ya ha dicho basta a tanta piedra inglesa en el camino y aunque seguramente terminen haciendo las paces éste desplante le va a salir caro a UK, tan caro, que en estos momentos su salida de la UE tampoco es totalmente descartable.

El grupo parlamentario de los verdes en la eurocámara ya ha propuesto retomar las medidas de control financiero a las que se negó y vetó UK, aprovechando su ausencia y de camino, mostrándole las posibles consecuencias de su decisión. Tanto si se aprueba como si no, esas medidas van a recordarle a UK porqué se metió en la UE. Es posible que volver a entrar le cueste pagar el aceptar las mismas igualmente.