Análisis de las Elecciones Generales en Reino Unido 2017

No suelo seguir en mucho detalle la política británica, pero éstas elecciones han despertado mi interés y el de muchos jóvenes que he visto cómo se han involucrado más que nunca en las mismas, tal vez la preocupación por un Brexit duro.

A Theresa May le ha pasado un poco lo que a Artur Mas en Catalunya cuando siguiendo los sondeos decidió convocar elecciones y terminó perdiendo 12 diputados (curiosamente los que lleva perdidos May en estos momentos a falta de terminar el recuento).

Para entender lo que ha sucedido primero hay que entender cómo funciona la ley electoral británica, que es más similar al Senado español que a nuestras legislativas. El Reino Unido está dividido en “constituencias” cada una de las cuales puede elegir a un único representante, que será aquel con mayor cantidad de votos. Ésto quiere decir que la concentración del voto realmente beneficia ya que si por ejemplo hubiera diez votos a repartir, dos partidos obtienen 3 votos cada uno y el tercer partido obtiene 4, a pesar de tener menos que los otros dos juntos será el partido que se lleve el diputado, lo que puede hacer que partidos que están de acuerdo en algo no puedan hacer nada si no presentan candidato unificado.

Pues bien, la apuesta de los Conservadores ha sido que el voto de UKIP, que a día de hoy ya no tiene mucha razón de ser pues ya han conseguido su máximo objetivo: el Brexit, pasara a sus manos arrebatando muchas sillas al resto de partidos con su voto dividido, ya que con alcanzar el 40% del voto te puede dar mayoría absoluta.

No ha sido así. Y éstos son algunos de los motivos:

Primero que todo, ha habido una alianza tácita en contra de los Conservadores (como ya pasara en Catalunya contra CiU) de forma que todos los partidos políticos han atacado a los Conservative al unísono y casi sin mirarse entre ellos.

Ésto ha sucedido así por verse arrinconados, ya que Theresa ha convocado elecciones después de meses de negar que fuera a hacerlo y cuando el resto de partidos políticos estaban en medio de trifulcas internas o sin candidato claro, las encuestas vaticinaban una victoria apabullante de los Conservatives que podía alcanzar el 50% del voto y asustados del tsunami Conservador no han perdido el tiempo ni en preparar un candidato y programa ni en pelearse entre ellos. Un adversario común forja extrañas alianzas.

El segundo es la continuación de lo anterior, el voto útil que yo tantas veces he criticado pero que apoyaba con fuerza de cara a éstas elecciones. Si la estrategia de los Conservadores era ganar por defecto ante la fragmentación del voto disidente, la agrupación de votos en favor del partido que más opciones tuviera de arrebatarle el voto a los Tories (conservadores) en cada región ha sido el contrapeso.

El tercero no gustará a algunos pero sí, Jeremy Corbyn tiene tirón, a pesar de la presión externa e interna y de más intentos de quitarle el poder que de ganarle las elecciones a los tories, parece que hay mucha gente, incluyendo muchos escoceses, a quienes les encanta Corbyn, no por nada el partido laborista ha dado un gran subidón en votos a pesar de éstas elecciones por sorpresa.

El cuarto es la horrible campaña de los Conservative, empezaban con ventaja ya que eran los únicos que sabían que venían elecciones, y en ser así eran los únicos que habían tenido el tiempo de preparar un programa en todo detalle así como una estrategia. Precisamente esa ha sido su soga. Cuando el resto de partidos cometían algún error se justificaba dada la improvisación por las circunstancias (las elecciones nadie las esperaba) pero cuando dichos errores los cometía el partido Conservative se magnificaba ante la falta de estrategia, plan a seguir o línea política, con Theresa May dando giros de 180 grados en alguna medida, incapaz de responder preguntas de periodistas balbuceando como un robot sudoroso de forma continua o el hecho de que, a pesar de ser los únicos que pudieron preparar con tiempo el programa, los Laboristas han sido capaces de incluir números en el suyo mientras los Conservative no han detallado nada. ¿Planificación? ¿Qué planificación? Muy mal cuando el único partido que podía prepararse el exámen llega al aula sin estudiar…

El último punto tiene que ver con el Brexit, si bien los Conservatives han absorbido la mayor parte del voto pro-Brexit de UKIP, los jóvenes que históricamente no iban a votar han despertado ante la posibilidad de frenar un Brexit duro contrarestando el voto UKIP que ganaba Theresa.

Dicho todo eso y echando un vistazo a Escocia allí sí parece que la estrategia le ha funcionado a Theresa, primero que todo hay que recordar que el SNP venía de un resultado épico y único en su historia en donde obtuvieron todos los asientos escoceses (creo que menos uno) en gran medida por una alta concentración de voto ante los desencantados con los Laboristas y quienes quisieron agradecer el esfuerzo del referéndum. Se sabía que ese resultado no se iba a volver a repetir, pero Escocia ha sido históricamente más Liberal/Laborista que Nacionalista y el surgimiento de un líder como Jeremy Corbyn ha hecho que Escocia sea la excepción en la alianza anti-Conservative, dividiendo el voto y dándole a los Laboristas algunos asientos extra, pero también fragmentandolo y sirviéndoselo en bandeja a los Conservative en algunos puntos. Una pena desde el punto de vista táctico pero esos asientos le dan a Corbyn alas para llegar a las siguientes generales, ningún otro candidato laborista soñaba con recuperar Escocia, ahora, con Corbyn es posible.

El tercero en discordia es el Liberal Democrat, que ha obtenido algunos diputados gracias a la concentración de voto anti-Conservative pero ha perdido otros a causa de la concentración del voto pro-Brexit duro (UKIP + Conservative) incluyendo el de Nick Clegg, ex-líder del partido y ex-vice primer ministro, peso pesado en el partido y uno de los políticos más inteligentes del país. El propio partido se ha visto arrastrado por el voto útil a pesar de tener un proyecto y unos candidatos de primer nivel, no eran unas elecciones para terceras vías por desgracia, toca trabajarse las municipales para ir labrándose un futuro desde abajo.

Es todo, probablemente leáis muchos análisis hoy, pero los míos si bien son subjetivos por lo menos son sinceros y sin medias tintas, no como ciertos panfletos. Por cierto y para el que no conozca la fábula de Ícaro le recomiendo echarle un vistazo, porque es lo que le ha pasado a Theresa May, que de tanto acercarse al sol… ay, ay, ay.