Rajoy es humillado en la Casa Blanca

Se las prometían muy felices los miembros del gobierno del Partido Popular, Rajoy a la cabeza, tras conseguir por fin su ansiada reunión con Obama en la Casa Blanca. En el momento preciso, justo al comenzar el año y bajo su campaña de “éste año salimos de la crisis” junto a una subida del Ibex, la prima de riesgo por los suelos y una bajada del paro en diciembre.

Pero resulta que no. Igual que hiciera el Rey hace poco más de una semana Rajoy tropieza cuando pretende vender una España recuperada.

Primero el gesto diplomático de los regalos, mientras Rajoy le regala a Obama tres facsímiles de obras de hace 500 años, Obama obsequia a Rajoy con una caja de M&M’s. Sí, muy clarificador.

Tras eso las invitaciones, fuentes del PP vaticinaban que Obama podría llegar a invitar a Rajoy a una cena de gala, algo que se reservan para las ocasiones más especiales como una visita de la Reina del Reino Unido, pero al final nada de nada, ni tan siquiera invitarle a almorzar juntos como ya hiciera con Zapatero en el 2009. Una mera reunión de trabajo y punto, de hecho, la Casa Blanca ha catalogado éste encuentro de “visita oficial de trabajo”, mientras que la visita de Hollande el mes que viene sí será catalogada de “visita oficial de estado”.

Pero la puntilla la ha dado el portavoz de la Casa Blanca, persona que atiende a los medios y cuyo trabajo consiste en estar muy bien informado de todo cuanto se mueve en ese edificio (más detalles de ésto en la serie “El ala oeste de la Casa Blanca”). Pues bien, resulta que el portavoz tiene un “lapsus” y confunde a España con México, sólo que… éstos lapsus no suceden por casualidad, el portavoz de la Casa Blanca no es un profesional mediocre, sino alguien muy sutil.

No es que la administración Obama quiera dejar claro que no le gusta España, más bien no querrá ser asociado con un presidente que gobierna de forma totalitaria y fascistoide al tiempo que incumple absolutamente todo su programa electoral, reprime a los ciudadanos, reprime la libertad de expresión y ahora además prohibe el aborto.

Obama debe hacer su trabajo y llevar a cabo la reunión para mantener sanas las relaciones entre USA y España, pero al mismo tiempo debe conseguir distanciarse de un presidente que apesta a rancio antes de que ningún medio estadounidense le acuse de tener dudosas amistades.