Pues yo no quiero Olimpiadas de Invierno

Parece un chiste malo, cuando me enteré el otro día de la genialidad de Hereu no supe si reír sarcásticamente o llorar de impotencia. Analicemos los hechos:

  • Alcalde mediocre que no conecta con sus ciudadanos porque vive en otro mundo.
  • Muchos años de un mismo partido en esa alcaldía y mucha mierda bajo las alfombras.
  • Crisis económica, de credibilidad política, etc.
  • Propuestas del alcalde egoinflantes y amiguistas que no ayudan.
  • El alcalde se hace fotos con los más cool del barrio a ver si cuela, pero no.

Llegan las elecciones y el alcalde y sus perros de papel se las ven venir, buscan con qué distraer a la plebe, necesitan un collar de perlas cuyo brillo ciegue la inteligencia e impida vislumbrar la mierda que hay al fondo de la habitación. Y lo que es peor, lo encuentran y lo compran (a sus amigos y con dinero público): Las Putas Olimpiadas Especuladoras y Sangrantes!

Consecuencias que esto tendrá:

  • No habrá debate serio con propuestas serias para la alcaldía.
  • Si te atreves a criticar la propuesta no eres un buen catalán o directamente eres anticatalanista.
  • Se gastarán cientos de miles de euros de dinero público en propaganda.
  • Ese dinero, por casualidades de la vida, irá a parar a los amigos de los que gobiernan, que, por casualidades de la vida, tienen empresas que producen esos bienes/ofrecen ese servicio.
  • Se gastarán algunos millones de euros en los preparativos.
  • Esos millones también irán, por casualidad claro, a parar a sus amigos.
  • No conseguirán ser elegidos.
  • Se culpará a Madrid y al poco apoyo recibido.
  • Todo esto permitirá vender muchos diarios, lo que ya les viene bien a los perros que no les basta con las subvenciones y ayudas del gobierno encubiertas.

Bueno es un resumen aproximado de lo que puede pasar.

A debate: El consumismo

Blanca nos propuso el otro día un tema de debate: El consumismo. Creo que resulta relevante leer primero ésta reflexión de Marvin Harris:

Tras la aparición del capitalismo en la Europa occidental, la adquisición competitiva de riqueza se convirtió una vez más en el criterio fundamental para alcanzar el status de gran hombre. Sólo que en este caso los grandes hombres intentaban arrebatarse la riqueza unos a otros, y se otorgaba mayor prestigio y poder al individuo que lograba acumular y sostener la mayor fortuna. Durante los primeros años del capitalismo, se confería el mayor prestigio a los que eran más ricos pero vivían más frugalmente. Más adelante, cuando sus fortunas se hacieron más seguras, la clase alta capitalista recurrió al consumo y despilfarro conspicuos en gran escala para impresionar a sus rivales. Construían grandes mansiones, se vestían con elegancia exclusiva, se adornaban con joyas enormes y hablaban con desprecio de las masas empobrecidas. Entretanto, las clases media y baja continuaban asignando el mayor prestigio a los que trabajaban más, gastaban menos y se oponían con sobriedad a cualquoier forma de consumo y despilfarro conscpicuos. Pero como el crecimiento de la capacidad industrial comenzaba a saturar el mercado de los consumidores, había que desarraigar a las clases media y baja de sus hábitos vulgares. La publicidad y los medios de comunicación de masas aunaron sus fuerzas para inducir a la clase media y baja a dejar de ahorrar y a comprar, consumir, despilfarrar o gastar cantidades de bienes y servicios cada vez mayores. De ahí que los buscadores de status de la clase media confirieran el prestigio más alto al consumidor más importante y más conspicuo.

Marvin Harris (1974) Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de la cultura, Alianza 1992, ISBN 84-2061755-5, pags. 118 y 119, (trad. Juan Oliver Sánchez)

Una vez leído eso y ya más conscientes de la inercia social gestada por quienes poseen los bienes o se dedican a distribuirlos, pensemos, ¿A quién beneficia todo ésto? A quienes se benefician de venderte sus productos aunque no los necesites. Se esfuerzan en hacernos creer que lo necesitamos, y cuando no lo consiguen, en hacernos creer que el consumo es necesario para mantener los puestos de empleo o para evitar que los precios caigan o simplemente para que termine una crisis cuyo origen se encuentra precisamente en un consumo insostenible.

Y lo insostenible del consumo hiperbólico no sólo tiene que ver con la solidez de nuestra cuenta corriente o con nuestro límite de endeudamiento sino también con el planeta; ya que hemos de ser conscientes que esos productos se fabrican consumiendo recursos planetarios que cada vez resultan más escasos pues la capacidad de producción o regeneración muchas veces está muy por debajo de la de nuestro consumo.

La Navidad (en España, por doble: Papa Noel y Reyes Magos), San Valentín, Sant Jordi, El día de la Mona, el viaje de vacaciones (si no, no son unas vacaciones de verdad), Halloween, Carnaval, día del padre, día de la madre, día del trabajador, cumpleaños y santos, las rebajas de enero, las de primavera, las de verano, las de septiembre, etc. Ya resultan tan insoportables (tanto económica como psicológicamente) que cada vez que a los vendedores se les ocurre una nueva fiesta del libro, de las flores o de los yogures caducados la sociedad reacciona con negatividad ante la idea consumista que, por supuesto, alentan los medios. ¿Porqué no se les ocurre el día del No consumo para reducir gastos?

Y juegan con nosotros, porque los que somos más adultos aún podemos acordar no participar de la fiesta consumista al modo consumista, pero, ¿Qué hay de los niños? Y nos aterrorizan haciéndonos pensar que se burlaran de ellos en el colegio y terminarán convirtiéndose en yonkies depresivos por semejante trauma infantil… de no recibir regalo de Reyes. Y se lo permitimos, en vez de enseñarles a nuestros hijos, entre todos, a valorar las cosas de una forma distinta.

El consumismo no podría producirse sin las revoluciones industriales de los siglos XVIII y XIX, revoluciones tecnológicas que permitieron tener más por menos. Revoluciones que redujeron el coste de producción de bienes de forma que se obtenía más cantidad de bienes partiendo de los mismos recursos o de conseguir los mismos bienes con menos cantidad de recursos. Esto es, si antes se requerían 20 personas para un sembrado, ahora era necesaria una persona y un tractor. Si antes hacían falta semanas para terminar un traje, ahora se hacía en unas horas con una máquina de coser.

Gracias a las revoluciones tecnológicas, y resalto lo de tecnológicas, pudimos vivir mejor. Algunos avispados achacaron al sistema capitalista las bondades de dichas revoluciones, como si la máquina de vapor fuese obra del capitalismo y no de la ciencia y la tecnología. En general no hemos cambiado tanto, seguimos entregando nuestro tiempo, habilidades y conocimiento a cambio de unidades monetarias que más tarde intercambiamos por bienes o servicios, pero gracias a la tecnología obtenemos más por menos y ello nos permite vivir mejor.

Hubo un tiempo en que valorábamos saber vivir con poco, quizás porque teníamos poco. Ahora valoramos tener mucho y ostentarlo aunque sea haciendo trampas, quizás porque tenemos más, quizás porque nos han inducido o incitado a ello, o quizás siempre fuimos así y es ahora cuando mostramos lo que llevamos por dentro.

El planeta no aguantará nuestra inmadura conducta, nuestros bolsillos parece que tampoco, la economía se tambalea, el país entero parece dirigirse a un precipicio, pero pronto vienen los Reyes Magos, y luego, las Rebajas… ¿Seguiremos consumiendo?

El regalo de estas Navidades: Música Creative Commons!!

Regalo de Navidad
En estas Navidades de crisis seguro que estabas pensando en ahorrar y evitar un gasto excesivo en los regalos para la familia. Pues bien, yo te traigo una idea que te puede gustar: la música Creative Commons! Esta música la puedes distribuir libremente siempre y cuando no comercialices con ella entre tus amigos y/o familiares y por tanto supone el regalo perfecto para tener ese detalle sin que te haga daño en el bolsillo.

Por otro lado, contribuirás a una buena causa, la de promocionar a esos artistas que intentan hacerse un hueco al margen de las discográficas, con lo difícil que puede eso llegar a ser. ¡Necesitan tú ayuda! Y si con esa buena causa no te convence entonces te doy otro motivo más reivindicativo: darle en las narices a la SGAE no comprando nada que tenga que ver con ellos.

Y es que lo más importante en estas Navidades es hacer huelga de contenidos con copyright, sobretodo si los derechos los maneja la SGAE, con un boicot masivo en protesta por sus múltiples intentos de coaccionar al gobierno para crear leyes a medida que se ajusten a sus intereses.

Si por fin ya te has convencido y quieres regalarle música alternativa a tus colegas o familiares te dejo unos links para que la descargues sin problemas y la grabes en un CD:

  • Jamendo. Web con gran cantidad de música Creative Commons en español.
  • Free Music Archive: Web con más de 11.000 canciones totalmente libres y gratuitas.

Tierra de lazarillos

Lazarillo de Tormes, por Luis Santamaría
No se sabe bien quién ni porqué en el siglo XVI, quizás hastiado de una sociedad imperfecta con demasiados aires de grandeza, decidió escribir El lazarillo de Tormes e inició con ello la picaresca española, un estilo antihéroe que pondría sobre la mesa las miserias de la gente común.

Y en esas miserias hallamos el egoísmo, la arrogancia, la crueldad pero sobretodo las una y mil formas de engaño, fraude, robo, manipulación o corrupción que parecen no haberse despegado de la sociedad española desde los tiempos del Lazarillo.

Nos gusta ordenar las cosas, y por eso hemos dividido el mundo entre países desarrollados y subdesarrollados y a veces nos olvidamos de que existen los matices; entre los países nórdicos de Europa en donde el civismo alcanza niveles utópicos y la más salvaje y profunda África en la que pocos osan adentrarse se encuentran países en el límite entre lo socialmente correcto y lo incorrecto.

Países como España, que por su PIB, industrialización, etc. bien merecen ser considerados del primer grupo, pero que luego son incapaces de comprender que si no se pagan impuestos no habrá servicios ni ayudas sociales, y que si un político malversa el dinero público, tampoco.

España tiene mucho potencial, mucha gente con talento, grandes profesionales, grandes empresas, industria,… pero a pesar de eso seguimos estancados, quizás bloqueados en crecimiento por quienes tienen el poder e impiden que otros puedan desbancarles, quizás sólo es que los recursos de que disponemos no se usan correctamente y el dinero de todos se lo reparten entre 4 amigos.

Pero es difícil romper el circulo vicioso, aquí raro es quien no engaña, quien no estafa aunque sólo sea un poquito. Por un lado, los ciudadanos alegan que defraudar a Hacienda es lo correcto ya que al final los políticos sólo usan el dinero público para repartirlo entre sus amigos, y parece que sea una especie de rebeldía popular antisistema bien acogida por el conjunto. Por el otro, esos mismos políticos untan con dinero público o sobreprotegen a un sector de la sociedad que saben les mantendrá en el poder, no hay discusiones, todos corruptos, unos se apoyan en otros, y los demás, que se jodan.

¿Cómo es que en España un corrupto puede contar sus peripecias en el bar, y en vez de reproches, el de al lado le cuenta otra mayor como si fuese una competición de estafadores para ver quien ha dado el pelotazo más grande?

La lucha contra las marcas blancas no es sólo cosa de España

Veo que la lucha contra las marcas blancas (¿podemos llamarlas marcas Low cost?) no es sólo cosa de España, por aquí en Inglaterra las marcas no paran de decir eso de que ellas no fabrican productos para otras marcas… el problema es que igualmente está bueno y a veces puede ser hasta más sano.

Las marcas tradicionales han querido reducir tantos costes en calidad para desviarlos a marketing que ahora uno se pregunta si la mierda que te venden de marca es mejor o peor que la mierda sin marca conocida… menos presupuesto, pero al haber menos inversión en marketing, ¿Es posible que los presupuestos en producción sean similares?

Creo que es bueno buscar procesos de producción que reduzcan costes pero si esto se hace en detrimento de la calidad del producto al final se cruzan unos límites que provocan costes mayores. Por ejemplo en salud (y los costes que se producen en el sistema sanitario) o en el hecho de que el bien dure menos lo que te obliga a adquirir otro.

Como sociedad debemos pensar en el desarrollo sostenible pero también en utilizar los recursos de los que disponemos de la forma mas eficiente posible, si reducimos coste en producción de alimentos y como consecuencia lo triplicamos en sanidad, no parece lo más eficiente (además de que no interesa perder salud por muy eficiente que resulte).

Para mejorar en este sentido necesitamos aún más transparencia respecto a cómo se producen los alimentos o productos que adquirimos, veo muchas veces como en los ingredientes de un producto no especifica la cantidad. Por ejemplo, decir que lleva leche pero sin establecer si se refiere a un 80% o un 20%, y si hablamos de Omega3, bifidus, etc. nos podemos asustar.

¿Para cuando una regulación en este sentido? Necesitamos saber qué estamos comiendo, si es natural o si tiene muchos añadidos, si se ha producido en un país con ciertas medidas de control o en donde no existe medida alguna y si sólo se ha embotellado en España… ¿De dónde procede? Si me dicen que el batido de fresa se ha fabricado/embotellado en España… ¿de dónde eran las fresas? ¿Y la leche?

La financiación de Barcelona’92

En estos días se ha discutido mucho sobre la candidatura de Madrid y, como no podía ser de otra forma en España, en varios de estos debates han surgido las comparaciones respecto al apoyo que tuvo en su día Barcelona’92 y el que tiene hoy en día Madrid X.

No voy a entrar en el debate porque me aburre, pero me ha parecido curioso que se asegure que el gobierno central español apoyó mucho las Olimpiadas de Barcelona, me da la sensación de que como las Olimpiadas de Barcelona fueron un éxito, todo el mundo quiere apuntarse la medalla.

Así que me he puesto a investigar cómo se financiaron las Olimpiadas de Barcelona en 1992, y me he encontrado datos muy interesantes:

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