Es común hoy en día tras el crecimiento explosivo vivido en el sector inmobiliario haber oído hablar de pelotazos, especulación o incluso corrupción relacionados directamente con el sector del ladrillo, pero aunque a muchos pueda parecer una consecuencia excepcional causada por tipos muy bajos o el cambio al euro lo cierto es que el tema de la vivienda ha sido siempre un problema para las clases bajas y un chollo para quienes tenían mas poder.
Podemos empezar hablando, por ejemplo, de la especulación inmobiliaria en la Antigua Roma, cogiendo de ejemplo al general Marco Licinio Craso, quien derrotó a Espartaco y mas tarde formó parte del primer triunvirato junto a Julio César y Pompeyo, se hizo rico comprando edificios en ruinas por un derrumbamiento o incendio a bajo precio y reconstruyéndolos, auténticos pelotazos que le convirtieron en el hombre mas rico de su época.
No era el único que lo hacía, de hecho era algo muy común ya que a pesar de ser capaces de construir edificios de más de 7 alturas denominados ínsulas, era común que se incendiaran o derrumbaran por las precarias condiciones en que se encontraban los mismos. Cicerón - escritor y político republicano que rivalizó con Marco Antonio- parece que también tenía estas prácticas por costumbre y hasta el mismísimo Julio César aprovechó su posición de procónsul en la Galia para expropiar fincas de gran valor con el pretexto de ampliar el Foro romano.
Las condiciones de vida en la antigua Roma no eran precisamente envidiables, ya que incluso los proletarii, ciudadanos romanos y supuestamente libres, se veían obligados a vivir en ínsulas como las anteriormente mencionadas de mas de siete alturas alquilando la vivienda junto con varias familias. Sin baños, agua o ventilación, cuanto mas alta estaba la vivienda mas pequeña era la misma y mas insegura de cara a los derrumbes.
No es casual que en Roma hubieran varios disturbios y revueltas causados precisamente como resultado de esta situación precaria, y que por tanto, se fueran colocando leyes para regularizar el mercado y evitar la especulación salvaje. Hoy en día, podemos ver como mientras en Francia las familias no pueden endeudarse mas del 30% de su renta neta por ley, España sigue sin regular adecuadamente el mercado inmobiliario o la concesión de préstamos. ¿Estaremos cometiendo el mismo error que cometieron en la Antigua Roma?
Fuente: Revista Historia National Geographic número 49.

















Maravilloso articulo amigo Rubén, de verdad mi mas sincera enhorabuena.La clara demostración de que lo que esta pasando ahora no es nuevo,ha pasado a lo largo de la historia…sera el hombre el único animal capaz de tropezar con la misma piedra 21 siglos seguidos?