Leyendo el libro La brújula interior de Álex Rovira, editorial Empresa Activa, descubro cuál es el significado que le da la RAE a la palabra felicidad:
1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
2. f. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo.
3. f. Suerte feliz. Viajar con felicidad.
Me llama la atención, al igual que le sucedió a Álex, la primera de las definiciones: la asociación de la felicidad con la posesión de bienes. Y siguiendo lo que comenta Álex en su libro, me doy cuenta de cómo mucha gente substituye la auténtica felicidad con una felicidad virtual, ficticia, que nos hace esclavos del consumismo y de las corrientes sociales.
Para mí la felicidad es autorealizarse, sentirse lleno por dentro, cuando sientes que ya lo tienes todo y no te hace falta nada más, vives el momento, ese momento, y das porque no necesitas recibir, porque ya estás lleno.
Veo que algunas personas, quizás por impaciencia, quizás por miedo, no consiguen en sus vidas hacer lo que se proponen, y llenan ese vacío, ese hambre de felicidad, de experiencias, con bienes materiales. Como no consigo tener éxito profesional me compro un coche muy caro o un móvil de última generación (aunque no lo necesite) y me creo que he tenido éxito.
Podría decir que es producto de la sociedad, como la corriente social es consumista, entonces consumimos. Pero el problema real radica mas a fondo, la realidad es que como no nos creemos bastante buenos necesitamos que nos lo digan los demás, y para que los demás nos digan lo buenos que somos seguimos la corriente social, buscando que alguien nos reconozca lo que ni nosotros mismos somos capaces de reconocernos.
Basta con levantarse por las mañanas, mirarse al espejo y decirte lo mucho que vales, lo mucho que puedes hacer, lo mucho que ya has hecho, valorarte a ti mismo tanto que ya no necesites que te valoren los demás, entonces rompes el ciclo, ya no te dejas llevar por las corrientes sociales, ya no necesitas bienes materiales, ya has alcanzado la felicidad.


Estoy de acuerdo contigo en que vivimos en una sociedad consumista que nos presiona constantemente para hacernos creer que la felicidad es tener más y más grande que el vecino, pero creo que es necesario tener un motivo para que vivir no sea sólo dejar pasar los días.un saludo