
Si nos paramos un momento a pensar en si desde los estamentos públicos se fomenta el ahorro o el consumo seguramente no tardaremos mucho en darnos cuenta que, para ser un buen patriota apañó, hay que gastarse hasta el último euro en una buena ración de ladrillos condimentados con un 5 puertas y acompañados de uno o varios buenos Rioja, para que pase mejor…
El desenfreno consumista tiene justificación, pues cuanto mayor sea el consumo mayor es la producción, a mayor sea ésta mayor es nuestro PIB y, si nuestro PIB es muy, muy grande, entonces podremos medírnosla junto a otros 20 Grandes consumistas derrochadores, hacernos una foto y creernos muy gallitos, aunque la reunión no sirva ni para tranquilizar a las ovejas.
Es lógico, en realidad, imaginemos que compramos un terreno de 20 hectáreas y decidimos especular con él, no utilizándolo para nada y únicamente conservándolo para un futuro en que se incremente su valor. Si muchas personas hicieran algo así, habría mucha cantidad de terreno no productivo en España, es mejor penalizar a quienes egoístamente deciden no invertir en la maquinaria.
Ahora traslademos el ejemplo anterior a nuestros ahorros, si los dejamos bajo la baldosa salen del flujo circular de la renta, lo que reduce nuestro PIB, y eso no interesa cuando toca medírnosla (la renta). Por ello, los estamentos públicos fomentan el consumo, fomentan que inviertas en la rueda que gira y gira y gira y nunca debe parar… (deducciones en el IRPF por comprar un lote de ladrillos).
Para que tengamos la oportunidad de coger carrerilla en nuestra vida económica (ahorrar), se supone que los Bancos deben ayudarnos, ellos se encargan de prestar tu dinero mientras no lo utilizas, para que siga girando…
Si el PIB crece de un año al otro, se dice que hemos tenido crecimiento económico, eso es bueno, ya que si producimos más también tendremos una mayor renta nacional, si hay mayor renta hay más a repartir, la gente quiere recibir parte de ese pastel y se fomenta la inversión lo que hace girar a mayor velocidad la rueda. Si sucede lo contrario, estamos en recesión, se frena la rueda, malo, estamos en crisis…
Los políticos quieren que haya crecimiento económico porque eso fomenta el empleo, baja el paro, aumenta la calidad de vida de sus habitantes y además nos permite entrar en el club de los pichas largas, lo que suele ayudar a ganar unas elecciones.
El problema de todo esto, es que para producir bienes es necesaria una materia prima, y nuestro planeta, creado en un universo finito, con cantidad de átomos también finitos y espacio limitado, no tiene la capacidad de que nuestro PIB crezca hasta el infinito, no debemos consumir más recursos de los que realmente necesitamos.
Pero cuando todos reman en una misma dirección, ir contra corriente puede resultar imposible, las voces cada vez se alzan mas alto, STOP, dicen, paremos esto, nos estamos destruyendo…



El mundo en el que vivimos es una cadena de eslabones a modo de intereses creados en beneficio de unos cuantos y que son los que siempre ganan con todo esto.
Al resto de la sociedad nos engañan con que el consumismo a modo de despilfarro es sinonimo de felicidad y de buena vida, y casi todo el mundo cae en la trampa, con lo que con ese consumo vuielven a ganar los mismos, agotamos nuestras bolsas de dinero, y luego los bancos nos esperan con los brazos abiertos para darnos prestamos al consumo para que sigamos gastando y vuelta a empezar.
Funciona asi por desgracia, y cada vez ira a peor…