Muchas veces se habla de las ovejas que forman el grueso social, de cómo esas personas se dejan influenciar y son totalmente incapaces de pensar por si mismas, más pendientes del finalista de Gran Hermano que del alcalde corrupto de su ciudad, incapaces de entender que el mando a distancia no te permite cambiar de político, sólo de canal.
De lo que quizás no se habla tanto es de los peces de la sociedad, cuya memoria, y al igual que sucede en ciertas clases de peces, roza lo ridículo. Si algunos peces no son capaces de tener ni 3 segundos de memoria, estos individuos a duras penas superan los 5 meses.
Preguntadles sino a quienes decían “los pisos nunca bajan“, a quienes aseguraban que “alquilar es tirar el dinero” o preguntadle a Telecinco porqué ya no muestra su informe en que “demostraba” cómo los pisos siempre suben de precio. Por supuesto que ahora os dirán que “ellos ya lo sabían“. ¿Es que no tienen memoria?
Los bancos no han sabido regularse, sí, esos que tanto defendían el libre mercado liderados por la derecha -no lo olvidemos- y que ahora tienen que comerse sus palabras acusan al gobierno de haber sido incapaz de evitar lo que ningún gobierno de ningún país desarrollado ha evitado.
Lo mejor de su argumento es, que si al gobierno se le hubiese ocurrido tocar algo, igual lo culparían, por tocar, por interferir, por intervenir en el libre mercado cual jinete del Apocalipsis a lomos de un negro caballo.
Es pues bastante inteligente lo que decidió hacer Solbes, por dos motivos: porque se jugaba las elecciones y porque ahora la izquierda tiene argumentos para intervenir, lo que habrá que decidir es cómo en la reunión del G20 dentro de 2 semanas. Espero que no acudan sólo para hacerse una foto con Obama…

