Una reflexiva despedida


España se hunde. Tras el boom inmobiliario nuestra economía se desquebraja dejando a su paso millones de parados y ciudades fantasma, la era del ladrillo ha tocado a su fin y agonizante tambalea de un lado al otro desvelándonos lo más podrido de la manzana española; corrupción en las más altas instancias, corrupción en la financiación de los partidos, mercado negro y chupópteros de la buena vida incapaces de mover un dedo para cambiar una situación de supervivencia permanente.

Todo el mundo sabe que los entes de información están comprados pero miran a otra parte, ¿a quién importa? Tan sólo a quienes saben que sin acceso a las distintas opciones no existe democracia, ilusos pensadores amantes de una idealizada sociedad helénica.

Y mientras tanto el sistema partitocrático bipolar se impone cual dictadura sobre cualquier alternativa de cambio, amparado por una ley electoral que lo protege y fomenta. Los caciques hacen el resto, mientras las hordas de sodomitas conquistan hasta el último rincón de este país, no hay lugar para el honesto ni piedad para el sincero.

No es que el Lazarillo de Tormes haya sido anónimo a propósito, sino que su autor somos todos los que contribuimos a esta sociedad. Un reflejo de nosotros mismos, no es ficción sino retrato, no es anónimo sino popular.

Nos quejamos sin movernos, envidiamos a quien trepa cimas y le atamos una soga al cuello para que no siga trepando, no fuese el caso que si llega lejos demuestre que somos unos mantas, es más fácil hundir al que está encima que subir aún más alto.

Las encuestas dicen que vamos hacia un lado o hacia otro, la realidad es que no vamos a ninguna parte. Estamos como siempre, rodeados de la misma mierda y repitiendo sin cansar “Como aquí en ningún lado, sol y playa, ¿quien quiere mas?“.

Me marcho señores, reciban esta carta de despedida como una oportunidad reflexiva mas no como un agravio.

11 thoughts on “Una reflexiva despedida”

  1. Ruben:

    A mi las despedidas me ponen triste, pero como a esta la virtualidad no le afecta…

    Lo que me parece increíble en España, es que la gente joven tenga que emigrar para poder mejorar sus condiciones de vida. Aquí en Galicia es una constante, a diario lo veo. Gente universitaria, que comenta en la calle, “cuando acabe la carrera me voy a …”

    Es muy triste esto y por lo que veo, también está empezando a suceder en grandes urbes como BCN.

    En cualquier caso, suerte, mucha mucha mucha suerte compañero.

  2. Don Rubén, no le voy a decir que no se marche, o que las cosas mejorarán, o cualquier otra tontería, sobre todo porque imagino que ya las habrá oído mil veces de gente que tenga más cercana. Lo que sí le pido es que no cierre el blog, que siga escribiendo.

    Marcharse puede parecer algo triste, pero si de algo le sirve mi experiencia al respecto, al final cambiar de aires siempre es para mejor. No están los tiempos para tirar la tohalla, están para para pintarse como un sioux y plantar cara, aunque sea desde otro sitio, porque hemos tenido la desgracia de ver como desaparecen las políticas de izquierda, como se cambia el quien más tenga, más pague por el sálvese quien pueda – si es que tiene dinero para poder hacerlo-.

    Si necesita algo, pinturas de guerra, por ejemplo, ya sabe, aquí un amigo, un compañero, un sioux.

    Ôo-~

  3. Tranquilo Santiago, que de momento sólo me voy de España, mi blog seguirá adelante 😉

    Por otro lado, eso lo escribí ayer en uno de mis arrebatos, y da la sensación de que me vaya de España por como están las cosas cuando lo cierto es que me apetece ver mundo, pero, sí es cierto que el cómo están las cosas motiva de forma extra a marcharse también.

    Un saludo!

  4. Enrique: En Barcelona también hay mucha emigración, pero creo que en el último año a causa de la crisis la cosa se ha acelerado y hay muchos más marchándose.

    Antes lo llamaban “Fuga de cerebros”, pronto habrá que empezar a llamarlo “Desbandada de cerebros”.

  5. España se rompe? No. Se rompe el PP. Pero su marcha nos podría romper. Pero hoy en día las nuevas tecnológias nos acercan, rompen distancias. Así que bienvenido a su brillante futuro…

  6. Qué bien, un blog de la RBS en el que aun no me han baneado. Rubén: te prohibimos terminantemente que huyas de España. Además, no hay para tanto. Este sigue siendo un buen país. Es cierto que el ladrillo se hunde, pero se hacen otras cosas. La vida continúa. Los valencianos hacen paellas de tres toneladas, los mallorquines siguen llenando de ensaimadas los compartimentos de ensaimadas de Air Europa. Los dos pilares de nuestro sistema político continúan siendo el PSOE y el PP. Todo sigue más o menos lo mismo. Y asi seguirá.

    Si lo que te falta trabajo entonces estaría justificada tu marcha. En caso contrario, si solo es por sentirte decepcionado de lo que te rodea, es chorrada. En ningún sitio te vas a encontrar tan bien como en España. Exceptuando, naturalmente, el Caribe, con seis millones de euros y rodeado de mulatas.

  7. Jajajaj, tranquilo que ya dije que no me iba por eso, aunque eso también motiva (me repito).

    Tomé la decisión de ver mundo hace años y en aquél entonces España estaba en pleno boom, ahora coincide mi marcha con toda la debacle y mi reflexión antes de marcharme es que hay mucho que mejorar en España, pero me voy porque me apetece.

    Nos vemos.

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