Por si no tenÃamos bastante con tener a la principal representante del lobby de la ceja ideando leyes a medida que permitan a las sanguijuelas inculturales seguir enchufadas al porqueyolovalgo, ahora se apunta al carro de las leyes absurdas y chupópteras el ministro de Telefónica, también conocido como ministro de Industria.
Resulta que el chiste que contó el presidente de Telefónica hace dos semanas sobre cómo Google (empresa que gana dinero porque ha hecho bien las cosas) gana dinero mientras Timofónica se ve incapaz de ofrecer un servicio de calidad y que por ello Google deberÃa ser mas caritativa y darles algo de limosna en vez de provocarle flato tras la risa histérica al impresentable del ministro felador le ha inducido una revelación iluminadora salvapatrias y ha decidido que la empresa americana que hace bien su trabajo debe mantener a Telefónica.
Porque el hecho de que la conexión a Internet en España sea una de las más caras de Europa en un claro pacto oligopolÃstico entre las compañÃas de telecomunicaciones al ministro no le preocupa lo más mÃnimo, porque el hecho de que además esa conexión a Internet sea de las más lentas tampoco parece preocuparle, pero lo que es peor, no parece que Telefónica sepa hacer muy bien las cosas cuando ofreciendo menos y cobrando más no es capaz de llegar a fin de mes y debe pedirle algo de limosna a San Google, que dice la gente que es muy bueno y generoso asà que lo mismo es que también es tonto.
No tengo ni idea de a dónde llegará esto y si realmente van en serio con la idea de saquear con un nuevo impuesto a los buscadores, cuyas 3 principales empresas son casualmente estadounidenses (y quizás por eso piensa el ministro que podrán meter un arancel encubierto con el que pagar favores) pero lo que sà me ha quedado muy clarito es a quién sirve el señor Sebastián, y creedme, no es a los españoles.
¿Realmente queda por ahà algún socialista que aún no se haya dado cuenta? ¿Trabajará en un futuro este ministro como alto cargo de Telefónica? ¿Son esos tantos cargos por favores prometidos los que provocan que Telefónica no llegue a fin de mes y necesite cada vez más favores?
Fuentes: Menéame, elEconomista.



Se llama afán de beneficios, no falta de dinero. Codicia a punta pala que tienen algunos cabrones.
Un saludo Rubén.