
El viernes Rosa Díez estuvo por Barcelona con el objetivo de dar una conferencia en la UAB para explicar su proyecto e iniciativas que tiene para Catalunya, iniciativas que ya le digo yo desde aquí va a tener que replantearse si aspira a captar votos por estas tierras, pero dejando de lado si opino igual, distinto o parecido a Rosa, lo bochornoso del asunto fue la actitud de unos críos independentistas que le impidieron dar su conferencia de la forma en que estaba prevista. Ver vídeo.
Lo que quizás resulta más grotesco es que quienes impedían a Rosa expresar sus ideas decían defender la libertad de expresión acompañando su protesta del grito “fascistas!” ese que cuando lo sueltas eres mas guay y progre y todo, así que hay que soltarlo una vez al día para ayudar a mejorar el autoestima personal creyéndote mejor al resto, o algo así.
Por supuesto alguno de los asistentes que no necesariamente compartían las ideas de Rosa pero que quizás estaban allí para mostrarle su opinión disidente a la líder de UPyD y averiguar cuál es su respuesta u opinión a temas que aquí sí consideramos importantes intentó hacer entender a esos niñatos que el fascismo tiene más en común con lo que estaban haciendo ellos. Sin éxito.
El fanatismo nos salpica a todos, a unos de una manera y a otros de otra, aquí en Catalunya lo tenemos por doble, no faltan los franquistas (¿Os créeis que aquí no hay? ¡JA!) pero además tenemos los fascistas catalanes, igual de nacionalistas e igual de intolerantes que los de la bandera con el águila negra.
Lo peor es que los gobiernos fomentan estas cosas que tanto les ayuda a controlar a las masas, a distraerlas, a despistarlas y a deslocalizar industrias, bajar prestaciones sociales, reducir derechos sociales y seguir robando el dinero público sin que los muy idiotas se den cuenta.
Seguro que esos no abuchearán nunca a un político de ERC por mucho que éste robe o malverse, a fin de cuentas, está robando en nombre de Catalunya y por el bien de la patria. ¿Quién puede reprochárselo?




Encima esta gentuza se habrá ido pensando que han defendido la libertad de expresión.
Yo me considero de extrema izquierda y mi ideología no me permite callar a las personas, porque la izquierda, a la que quiero extremizar para convertirla en revolucionaria tiene como objetivo la máxima libertad de expresión posible.
Esos son 4 malditos niñatos que, como bien dices, son mas fascistas de lo que creen algunos.