#spanishrevolution

Desalojo en la Puerta del Sol
Foto de Fotograccion
Y cayeron los árboles de la abundancia, y tras estos los de la manutención, seguidos de aquellos con hojas de esperanza. El bosque se vaciaba poco a poco y conforme menos árboles había más gente era capaz de ver lo que había en el bosque, que ya no era verde y esplendoroso, sino sucio y empantanado.

Lo que hace unos años eran unos pocos individuos concienciados intentando alertar al resto ahora son decenas de miles, la bola crece y parece que por fin algo se mueve. Las grandes revoluciones no nacen de la noche a la mañana, sino que se gestan poco a poco durante años, tras desencantos varios, tras muchos excesos de los gobernantes, tras tímidas protestas, luego ya no tan tímidas y finalmente multitudinarias.

Desde hace tiempo noto cómo algo se mueve en España, cómo ya no soy el único que se preocupa por ciertas cosas, cómo muchos a mi alrededor comprenden el funcionamiento de nuestro sistema vicioso y corrupto, cómo unos viven con el dinero de todos y el resto pagan sin poder remediarlo.

Cómo las multas son más una vía de financiación que una forma de evitar desgracias, cómo quienes están en el círculo vicioso se llevan generosos botines con prebendas varias, cómo los argumentos para cobrar canones o conceder subvenciones a dedo son rotundamente falsos, etc.

Muchas son las argucias de los zorros pastores, que con sus perros mediáticos influenciaban sigilosamente a las ovejas, conduciéndolas por el camino que quisieran ellos, un poquito más a la derecha, ahora quizás se desvían algo a la izquierda, pero recto, bien recto hacia donde quisieran los zorros.

Nos enseñaron y nos enseñan que hay perros de los que no te puedes fiar, que algunos incluso muerden pero que en general el perro es el mejor amigo del hombre. Y mentían. El perro mediático canalla no existe para informar, para avisar, para alertar o para defender los intereses de los ciudadanos, sino los de su dueño.

Es quizás pronto para pensar que vayamos a conseguir nada, pero la rueda se mueve y por fin la gente se echa a la calle y, los más importante, se conciencia y sabe que hay que frenar el círculo vicioso, aunque sólo sea no votándoles a ellos. Ni PSOE, Ni PP.