¿Qué está pasando en Londres?

Policia junto a un edificio ardiendo
Los hechos ocurridos en Londres durante éstos días poco tienen que ver con las protestas por una democracia más participativa del norte africano o el 15M español, resumo aquí algunos de los puntos que han llevado a Londres a arder en llamas.

Una generación malcriada

El origen de todo éste descontrol proviene de lejos, de muy lejos… de una sociedad que ha consentido a sus hijos todos los caprichos sin exigirles nada a cambio, que les han educado en el “tanto tengo tanto valgo” y en que si no tienen más cosas es porque el sistema es injusto y provoca que unos tengan de todo sin haber hecho nada para conseguirlo mientras ellos han de conformarse con menos.

La filosofía del “tengo todos los derechos que existan o me invente y ninguna responsabilidad en absoluto” funciona cuando tus tutores no te exigen nada y te permiten todo, ni en tiempos antiguos los infantes gozaban de la impunidad que gozan ahora (todo lo contrario, siempre han sido expoliados, abusados, engañados, utilizados y otras muchas cosas).

La idea de esforzarse para conseguir algo les parece ridícula. ¿Para qué si siempre he conseguido todo con un mero pataleo o chantajeando a mis progenitores? O incluso robando… y así termina gestándose una sociedad llena de adolescentes prepotentes, mimados, chulescos y avariciosos.

La ley de la calle

Pero por si con lo anterior no bastara, en Londres además tienen otro problema con las bandas juveniles. Realmente éstas bandas no son más que una vía de escape a su frustración y estrés adolescente. En una edad en que todo en ellos cambia, su cuerpo se descontrola, sus hormonas les alteran, su mundo cambia y se les exige que pasen de ser niños a ser adultos en un fin de semana se encuentran además con un ambiente marginal, padres que no les prestan atención y si la prestan es para desquebrajar aún más su autoestima, el instituto es una selva llena de depredadores y la calle un campo de batalla.

Las bandas les ofrecen una salida, una protección, una forma de reforzar su autoestima y de autorealizarse, y es entonces cuando se forman las bandas callejeras que, para justificar su existencia, necesitan buscar un objetivo. Y cuidado, porque cualquier simpleza que se les ocurra será su absurdo objetivo. Desde enfrentarse a otras bandas por el “territorio” a atacar individuos de determinada raza, etnia, nacionalidad, religión o sexualidad. Todo vale, lo importante es tener un objetivo que justifique la existencia de la banda.

El fin de los benefits

Otro de los ingredientes para tan explosivo guisado han sido las políticas nada inocentes de los gobiernos anteriores. Otorgando ayudas de todo tipo a quienes menos tienen… por no hacer ni pretender hacer nada. Incluso Gordon Brown quería que se pudiera fichar por Internet para ahorrarle a los parados la desagradable necesidad de sacar su culo del sofá para ir a lo que aquí sería el INEM.

Por supuesto que debe haber un estado del bienestar que se asegure de que quienes tienen menos recursos puedan tener acceso a servicios básicos y recibir ayudas, pero dichas ayudas han de ir orientadas y pensadas en fomentar que uno se espavile y colabore con el conjunto, no que viva a su costa.

Una de las tantas políticas de ayudas en UK consiste en dar una paga a quienes tienen un hijo en la adolescencia… provocando que muchos adolescentes se multipliquen como conejos y luego ni se preocupen de cuidar a sus hijos… lo que lleva a éstos niños a criarse en las calles y ser carne de bandas callejeras.

Mirar para otro lado

Pero si los labour tienen gran parte de responsabilidad en cultivar vividores buenrollistas los conservative no es que puedan estar orgullosos de lo que hacen. Ellos piensan que mientras sus hijos estén en escuelas privadas el problema no va con ellos, hasta que un día un energúmeno de los de antes le pone una navaja en el cuello a su hijo de 13 años, ah, vaya, entonces se dan cuenta de que sí es su problema.

Y es que tener marginados sociales rondando por las calles es como quien vive rodeado de bombas a punto de explotar, nunca sabes a quien le va a tocar pero toca. Por lo que quizás no es tan inteligente pensar en que “no es mi problema”.

La coyuntura económica recesiva

Claro, sí, es cierto. Estamos en crisis y eso se nota. Se nota porque hay menos trabajo y el que hay está peor pagado, se nota porque hay menos opciones de prosperar, se nota porque han reducido ayudas como las antes mencionadas lo que deja a muchas conejo-familias en una situación de gran incertidumbre (recordemos que no aportan nada a la sociedad, sólo reciben del Estado), se nota porque los jóvenes sobretodo no pueden competir con quienes tienen años de experiencia aunque ellos tengan estudios, etc. y todo ello se mezcla con el guiso anterior al que algunos habían puesto una tapa pensando que así no tendrían que preocuparse…

Y entonces estalla todo

Realmente la muerte de un hombre a manos de la policía el jueves es lo de menos. Éstas no son protestas por un sistema más justo, por ausencia de democracia, por una política con la que algunos estén en desacuerdo o cualquier otra cosa, de hecho, no son protestas.

Simplemente aprovecharon la confusión del momento y la excusa fácil para saquear comercios y bandalizar alegremente dando rienda suelta a sus fantasías hollywoodienses y reflejando a base de cócteles molotov sus frustraciones más arraigadas por no encontrar su sitio en la sociedad.

Prueba de ello es que no llevan pancarta alguna, no reivindican nada, no proponen nada ni pretenden cambiar cosa alguna. Su único objetivo es hacerse con cuanta más ropa de marca y videojuegos como sea posible mientras dure el caos.

La Londres cívica

Todo ello ha hecho que los londinenses colaboren con la policía, ayuden a limpiar las calles y rechacen rotundamente éstos actos bandálicos, incluso hay quien pide que intervenga el ejército -y yo me incluyo- para poner orden.

Jovenes ofreciendo cafe a la policía
Unos jóvenes ofrecen algo de té a los policías que, tras más de 30 horas seguidas de trabajo, intentaban ofrecer algo de protección en Camden Town. Fuente.

Gente organizandose para limpiar
Varios ciudadanos deciden organizarse a través de las redes sociales para limpiar sus calles y recuperar el orden en la ciudad. Fuente.

Gente limpiando las calles de Londres
Gente limpiando las calles de la ciudad. Fuente.

3 thoughts on “¿Qué está pasando en Londres?”

  1. No sabía que tenías este blog. Me ha gustado mucho es articulo y estoy básicamente de acuerdo en todo lo que comentas.

    Si me permites lo mencionaré en mi blog algún día que tenga tiempo (semana muy muy mala).

    Un salido,

    E

  2. Vaya, no sabía esto último de la colaboración ciudadana con los policías y brigadas de limpieza… ¡gracias! Muy interesante la entrada, desde luego.

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