El Federalismo entra en vía muerta en Cataluña

Ya lo venía yo diciendo pero las elecciones de ayer son clara muestra de ello. Otra lectura de lo sucedido más allá del tropezón de Mas es el descalabro del PSC, que con su juego a dos bandas del Federalismo se ha quedado en minoría y por primera vez no consigue ser ni la segunda fuerza política en Cataluña. Su apuesta por el Federalismo (siendo los únicos que defendían tal postura) les ha salido rana, y es que después de lo vivido en los últimos años cada vez menos gente se traga que esa vía tenga buen puerto.

¿Es posible el Federalismo?

La primera gran barrera que presenta la idea de convertir a España en un Estado Federado es convencer al resto del país de realizar tal cambio, algo que desde Cataluña se vislumbra como imposible y, en consecuencia, una demora ad eternum de las necesidades que la sociedad catalana considera tener.

¿Es creíble pensar que el PSOE podrá cambiar tal cosa en España? ¿Es creíble pensar que tan siquiera intentaran hacerlo? Sin esa credibilidad nadie confiará en la opción federalista, y las palabras de Rubalcaba -muy débiles- al respecto no animaban a pensar de forma positiva.

¿Cambiaría algo el Federalismo?

Y hete aquí el segundo gran problema del PSC/PSOE. Durante muchos años han vendido la idea en Cataluña de que un Estado Federado solucionaría los problemas de Cataluña, pero conforme el debate avanza queda más patente que el Estado de las Autonomías no difiere tanto de un estado Federado y que incluso las competencias que tendría cataluña en tal modelo de Estado no necesariamente serían mayores, podrían incluso ser menores. En consecuencia, lo que requiere Cataluña no es un Estado Federado, sino competencias, y las mismas se pueden conseguir a través del Estatut sin necesidad de cambiar el modelo de Estado en España.

Pero hete aquí que si llegamos a la conclusión de que modificar el Estatut es la clave para que Cataluña encaje en España el PSC/PSOE se pilla los dedos, ya que ellos estaban gobernando en Madrid y Barcelona cuando se decidió el nuevo Estatut hace unos pocos años y el mismo no solo quedó bastante descafeinado por arte y gracia del PSOE español, sino que tampoco pudo pasar la prueba del algodón Constitucional.

Pero considero más grave lo primero, el hecho de que el PSOE se negara a aceptar un Estatut demasiado generoso con Cataluña implica que, aunque el PSC en Cataluña defienda más autogobierno para la misma, el PSOE en España siempre tumbará tal iniciativa, lo que permite al PSC vender la piel del oso antes de cazarlo y culpar luego a Madrid de que la realidad que ellos prometían fuera falsa. Es decir, mentir prometiendo lo que sabes que tu partido (PSOE) jamás cumplirá, pero mientras te dure la mentira puedes alargar el problema indefinidamente para no hacer nada en realidad.

¿Y si a pesar de todo el Estado Federado con una Cataluña semi-autónoma se hiciera realidad?

Y hete aquí el problema final y colmo de toda esta idea federalista. Si imaginásemos que España aprobase de forma milagrosa un Estado Federal en España, y como segundo milagro que Cataluña fuera semi-áutónoma (para lo cual necesitaríamos que la virgen María primero y Jesús el nazareno después bajaran del cielo y lo hicieran realidad), aun y así nos encontraríamos con la voluntad del Gobierno Central respecto al cumplimiento de los acuerdos y no restricción de los mismos.

Es decir: ¿Quién nos asegura que el Gobierno central no aprobará a posteriori reformas constitucionales que restrinjan dicha autonomía estatutaria? A fin de cuentas el Estatut siempre estará dentro de un marco que el Gobierno Central puede modificar a placer. Y aunque así no lo hicieran, ¿Qué nos garantiza que el gobierno Central cumplirá su parte? Pues según parece, el actual Estatut no se está cumpliendo porque al Gobierno central no le sale de los huevos y nada, absolutamente nada, nos garantiza que en caso de que seamos un Estado Federado y Cataluña tenga su mega-estatut el gobierno Central vaya a respetarlo y acatar la ley.

Y tampoco sirve el pensar que este incumplimiento viene por parte de Rajoy, ya que Zapatero tampoco lo cumplió, en consecuencia el PSC se encuentra en una posición todavía más delicada. Su propio partido descafeinó el Estatut para luego, encima, no cumplirlo. ¿Como pueden seguir defendiendo la via que ellos mismos han matado?